viernes, 28 de junio de 2013

Sólo quiero estar bien II

Me atormentan los recuerdos, pero pienso en lo que es ahora, en como todas las cosas me han llevado a lo que estoy viviendo y se dibuja una sonrisa en mi rostro. Me siento bastante agradecido por la forma en que las cosas cambiaron.

Pueden haber miles de razones para volver a querer, pero hay ocasiones en las que el cuerpo y sobre todo el corazón piden ya no arriesgar mas.

"Duele aún mover cosas del ayer... Quise ver en ti un lugar seguro, un muro alrededor, ese fue mi error. No debí soñar un amor tan puro."

Ahora pienso que no merecías que te hubiera querido tanto, o que aun te quiera... No sé. Que hubiera estado siempre ahí, que hubiera enfocado gran parte o casi la vida entera en ti. No merecías esos momentos tan buenos que pasamos juntos, no merecías nada de mi, nada.

Los días siguen siendo los mismos, aunque algunas cosas ya no estén. En ocasiones me dan muchas ganas de romper la promesa que me hice a mi mismo e ir corriendo a buscarte, volver a verte y gritarte que contigo no existo y no valgo lo suficiente, no tengo el valor para enfrentarme a la vida, no tengo nada, aunque aparentemente lo tenga todo.

El cambio de ciudad siempre me pareció una buena salida, como una solución rápida a lo que estaba pasando y en verdad funcionó hasta cierto punto, conseguí lo que quería solo por un momento. Logré apartarme bastante de ti, alejar un poco el sentimiento que me dominaba y hacer que crecieran nuevas ideas, aspiraciones e incluso deseos que pudieran pensar absurdos, pero en el fondo eran míos y sabía que lo conseguiría. 

Aunque no estés aquí sabes que te sigo pensando, es tonto seguir recordando lo mismo pero lo hago, es la única forma de saber que existió, existimos.
Extraño esos días cuando venías y me contabas cualquier cosa y yo hacía lo mismo, extraño tus abrazos, extraño cuando eramos nada, cuando eramos solo palabras.
Llevo en mi recuerdo cada uno de esos momentos que pasamos, cada palabra que dijiste.

Aquí la vida va más rápido, sabes, hay muchas cosas, tantas cosas que quisiera contarte.
Aquí es bueno, éste lugar siempre me ha gustado, fuera de cualquiera escape o huida; siento que aquí pertenezco, la gente es buena, aunque diferente. Tengo amigos realmente increíbles, pero todas las cosas por mas buenas que puedan llegar a ser, no significan nada sin ti.

Si un día tu quisieras regresar, mentiría si dijera que no quiero estar contigo, el amor nunca murió, pero el tiempo ganó.

Amo la escuela, pero aún debo luchar contra la pereza que viene y se presenta tan sensual ante mi. Sigo odiando los días que paso sin ti. Ninguno tiene sentido, todos son iguales.

Sólo quiero estar bien

Debo decir que confío plenamente en la casualidad de haberte conocido. Que nunca intentaré olvidarte, y que si lo hiciera, no lo conseguiría. Que no fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento. Pero que te quise, y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser.

Cuando nos conocimos fue todo un mar de coincidencias, algo que nunca antes hubiese imaginado encontrar en una persona, la música, la forma de pensar y ver la vida. Llegaste a mi vida en un momento muy caótico y contigo trajiste la serenidad, la paz que mi alma requería. Cuando nos conocimos comenzó realmente mi vida, sabía que estaba confundido por algunas cosas en mi cabeza, pero con tu apoyo y tanto en común, lo tenía todo; una nueva persona en quien confiar, a quien contarle sobre mis sentimientos y con quien hablar durante los días y las noches.

Lo supiste todo de mi con apenas hablar un par de semanas, conociste lo que amo, lo que me hace enojar y lo que me gusta. Era el principio de algo que jamás había tenido y todo gracias al Internet.
Cualquiera en su sano juicio se habría vuelto loco por ti. Me sentía el mejor chico en el mundo, era lo mejor tener a alguien así, aunque existía un problema, que solo existíamos a través del Internet.

Sigo recordando cada palabra que salia de tu boca ¿cómo pudo ser que llegáramos a ser tan grandes amigos? No lo sé, después de solo haber sido extraños que coincidieron y que tenían tanto en común.
Por algo habíamos coincidido, yo soy de las personas que piensa que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, o solo para enamorarnos, hacernos llorar, lastimarnos, traicionarnos, etc...

Tenía que seguir buscando respuestas y seguir recordando ¿dónde quedó nuestro inicio? Quería recuperarlo, o al menos recordarlo para saber que existió.

De cualquier manera sigo amando a ADELE, pero en ocasiones pienso que es una perra, por recordarme que nunca voy a encontrar a alguien como tu.